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HEMANGIOMAS
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¿QUÉ SON LOS HEMANGIOMAS?
Los hemangiomas son malformaciones vasculares benignas, las que pueden encontrarse desde el nacimiento, apareciendo en las primeras semanas de vida. Suelen ubicarse en la cabeza y el cuello, así como en el tronco y extremidades, aunque pueden ocurrir en cualquier localización, incluso órganos internos. Pueden ser una lesión única ó múltiples. Durante los primeros meses de vida los hemangiomas crecen y, habitualmente a partir de los 12 meses, involucionan.
Se observan aproximadamente en un
10% de los recién nacidos, siendo mayor su presencia, casi un 25%, en los de
bajo peso y más frecuentes en mujeres que en hombres.
Pueden manifestarse como una mancha roja en la piel, plana (mácula) o
sobreelevada (pápula), o como una red de venas rojizas (telangiectasias). Según
su localización en la piel se dividen en superficiales: los que afectan a la
dermis superficial y externamente tienen un color rojizo; profundos: los que
afectan a la dermis reticular y al tejido celular subcutáneo, que suelen tener
un color azulado y una consistencia "gomosa"; y compuestos, que son una mezcla
de los anteriores. Los superficiales se les llama "en fresa" y a los
profundos "cavernosos".
¿CÓMO EVOLUCIONAN?
Durante el primer año de vida los hemangiomas
crecen, aumentando el tamaño y la intensidad del color. El crecimiento se debe a
un aumento del número de células (hiperplasia).
En muchos hemangiomas se aprecian dos etapas de evolución:
A partir de los 10-12 meses suelen involucionar,
disminuyendo progresivamente de tamaño y la intensidad del
color a uno
azulado, parduzco ó grisáceo. La involución puede ser rápida (3-4 años) o lenta,
durando hasta los 10-12 años. Ésta última ocurre con más frecuencia en algunas
localizaciones como la nariz y el labio superior. Los hemangiomas que están
presentes en el nacimiento regresan más rápidamente que los que aparecen a las
pocas semanas.
Se considera que sólo el 20% de los hemangiomas desaparecen completamente. En su
regresión los hemangiomas pueden dejar cicatrices (si hubo ulceración), un
exceso de piel, un tejido fibroso residual o un área de telangiectasias.
Todo puede tratarse mediante diferentes procedimientos.
COMPLICACIONES
Suelen ser frecuentes como la ulceración,
sobre todo en las fases de crecimiento.
Los hemangiomas localizados próximos a los orificios naturales, la infección
puede ser un problema (la nariz, labios y las regiones genital y perianal).

En la porción inferior de la cara o en el cuello, al crecer pueden producir
obstrucción de la vía aérea y dificultad para la deglución; y los de la
porción superior o media de la cara compromiso directo sobre los ojos.
Muy raramente los hemangiomas extensos desarrollan trastornos de la coagulación
por consumo local (síndrome de Kassabach-Merritt) o sistémico (coagulación
intravascular diseminada, CID) de plaquetas y algunos factores de la
coagulación; u otros compromisos más significativos.
¿SE PUEDEN TRATAR?
La mayor parte de los hemangiomas no requiere tratamiento.
Son la excepción aquellos que desfiguren o tengan
carácter destructivo (especialmente los localizados en la nariz) u originen
complicaciones graves, como obstrucción de la vía aérea, trastornos de la
deglución o posible ceguera.
El tratamiento dependerá del tamaño y localización de la lesión y del momento de
su estadío. Desde el punto de vista psicológico, es importante iniciar el
tratamiento de los hemangiomas (que sea necesario tratar) antes de los 2 años de
edad, momento en que el niño establece un mayor contacto con el entorno y, si es
posible, antes de la edad escolar, para evitar traumas derivados de su lesión.
http://www.bellezaintegral.com/documentacion/pdf/derma_0502_es.pdf